Independiente venció a Belgrano de Córdoba por 2 a 0, con goles de Ernesto Farías y Fabian Monserrat. En un partido chato el Rojo consiguió su segundo triunfo al hilo, dejó la última ubicación en la tabla de posiciones y Cristian Díaz respondió con creces a la oficialización en el cargo. El nuevo atuendo le sentó de la mejor manera al Diablo.

Independiente llegaba al duelo de ayer por la noche frente a Belgrano con la obligación de avalar lo realizado el último domingo en la Bombonera. Con Cristian Díaz ya oficializado en el cargo de DT, el Rojo debía ratificar que las casualidades no existen, nada más y nada menos que contra el verdugo del nuevo entrenador.
El partido comenzó con dos modificaciones respecto del último partido, que sembraban más dudas que certezas. Y así fue, que el planteo del Rojo durante ciertos pasajes parecía hasta mezquino. Es que en el inicio, poco atacaba Independiente, y cuando defendía lo hacía con nueve hombres.
Poco y nada generaba un Rojo apático, que no le encontraba la vuelta a una defensa Celeste bien plantada y lista para salir de contra. Por momentos, el local se pareció más a aquel dirigido por Ramón que al que supo hacer historia en La Boca.
Con el correr de los minutos, la velocidad de Marco Perez empezó a complicar a la defensa roja, como así también algunas chances desperdiciadas por Almerares y algún que otro disparo de Matías Gimenez. Nada de los de Cristian Díaz, que parecían haber entrado en la amnesia futbolística a la que se había acostumbrado este plantel.
Ante la anemia ofensiva que acarreaba Independiente, el DT metió mano y mandó a la cancha a Patricio Vidal, en lugar del inofensivo Busse. El Pato le cambió la cara a los de Avellaneda, y supo ponerle picante al juego que intentaba y no podía Fredes, a las apiladas de Pato Rodriguez y el surco permanente que dejaba Monserrat por la banda derecha.
Con ese cambio pareció despertar el Rojo, que con la sociedad consumada entre los pibes (Vidal y Monserrat) era más profundo y se permitía pisar el área de Belgrano. Tal fue así, que cuando promediaba el complemento y tras una pelota parada, otra vez se vio la mano del DT.
Es que de un tiro libre sobre la línea de cal, Independiente dejó ver todo ese trabajo que durante la semana se realiza a puertas cerradas. Gran centro del Malevo Ferreyra al primer palo, que con un buen anticipo y testazo del Tecla Farías se convirtió en la apertura del marcador en la noche de Avellaneda.
Y cuando el partido se moría, otra buena intervención de Patricio Vidal (esta vez sobre la izquierda) y posterior centro con fallido cabezazo del Tecla, encontró solo entrando por el segundo palo a Fabian Monserrat, quien no debió más que empujarla.
Así Independiente se metió su segunda victoria al hilo en el bolsillo, con la que sale del fondo de la tabla. Por torneo local, dos jugados y dos ganados para el ¨nuevo¨ DT, que hace replantearse a quienes lo creían, si la mejor y única opción era Gallego. Anoche, en Avellaneda, la música y la alegría la pusieron los muchachos de Rojo que bailaron al ritmo del cuarteto.




1 comentarios:
Qué pavada esa de poner el tema Gallego en el análisis del partido. Se ganó, no fuimos un gran equipo. Nunca sabremos cómo le habría ido a Gallego de haber agarrado. Tampoco hoy sabemos cómo le va a ir a Cristian Díaz en los próximos partidos, demasiado pronto para sacar chapa. El DT es Cristian Díaz, hay que apoyarlo y terminar con la estupidez de pegarle a Gallego ante cada triunfo. El Tolo es un gran entrenador y su calidad no va a empañarse por el crecimiento de C. Díaz, que ojalá se de por el bien de Independiente. Le deseo suerte a Díaz y mi apoyo va a estar siempre que labure en forma seria y conciente.
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