De a poco, Martín Claudio Mannarino, más conocido como el Tano, se va soltando, perdiendole el respeto al grabador y empieza: “trabajar en Independiente es muy lindo. Antes no venía tanto a la Sede, no la conocía toda de arriba abajo, ahora la conozco bien. Trabajar acá es un orgullo, para el que es hincha de Independiente y lo quiere al club de verdad venir a trabajar es un orgullo”.
El nacido en el hospital de Wilde y criado en Sarandí, recuerda el barrio y asegura que no es lo mismo, a tal punto que eso modificó al fútbol mismo "enfrente de mi casa había potrero donde jugábamos a la pelota, bien de barrio, como mucha gente quiere ver ahora. Es lo que le falta al fútbol, hoy mucho internet pero poco potrero”.
Entre mate y mate, nos cuenta cosas de su infancia, como por ejemplo el haber sido hincha de San Lorenzo, pero reaccionado a tiempo, y con un sonrisa dice: “mi viejo me hizo hincha de Independiente, yo de chiquito decía que era de San Lorenzo, no tenía noción de nada. Mi viejo me empezó a llevar a la cancha, era el equipo de Bochini y desde ahí soy del Rojo”.
Maquinista por necesidad (maneja una pala mecánica en el municipio de Avellaneda) y utilero por pasión, se sincera y nos cuenta con un sabio consejo que “esto es más pasión y amor, que por el sueldo. Uno a veces hace cosas demás, pero todo pensando en el club, pensando en Independiente, el granito de arena que pueda sumar cada uno está barbaro, si bien por ahí es algo chico a la larga se va a hacer algo grande”.
Pero el Tano, utilero de la Primera del Basquet de Independiente, detrás del personaje que muestra día a día en los pasillos de la sede, tiene un talón de aquiles: La familia. Sus ojos se cristalizan cuando habla de sus hijas, a las que define como “mis ojos, mi vida, mi corazón. Ellas vinieron en un momento de mi vida muy malo, y me sacaron a flote, son lo mejor que tengo, mi razón de vivir”.
Por esas cosas, entre tanto grito proveniente del entrenamiento, se hizo un silencio escalofriante. Nuestras miradas se cruzaron buscando explicación alguna, sin hallar respuesta. Mientras, al ritmo del "feliz cumpleaños", los jugadores irrumpieron en la utilería para homenajear al Tano. Bidón de agua por medio, el agasajado recibió un baño, con ropa y todo.
El clima del grupo quedó a la vista, y el Tano lo definió mejor que nadie: “para mi esto es un premio grande, vale mucho más que la plata. La gente que te parecía así, que te hagan estas cosas, la verdad te llena de orgullo para seguir adelante. Si bien estamos por Independiente, también estamos por esta gente (los jugadores). Estas cosas te hacen sentir bien, te da mucha fuerza…”
Luego de la sorpresa, la charla sigue. También los mates, infaltables, pero que tienen una razón de ser, y esa (según el propio Martín) es que “el mate no puede faltar. Cuando llegué dos o tres tomaban mate, hoy por hoy casi todos toman. Me pongo a cebar y la ronda es cada vez más grande. Y eso parece que no, pero se hace una charla, se juntan, se hablan y se crea un buen clima, eso hace el mate”.
Como buen fanático, no deja pasar la actualidad del club, de la que manifiesta que
“Independiente no es fútbol nada más. Hay muchos clubes que son fútbol y nada más, nosotros no. Para el quiere al club, el club es todo. Tenemos que llevar todas las disciplinas a lo más alto, y que la familia vuelva a la cancha y a todo el club. Somos muy grandes”, y agrega: “a Julio Comparada no lo puedo ni ver. Es lo peor que le pudo pasar a Independiente, no le echemos la culpa a nadie, la culpa es nada mas que de él, por no saber administrar y por tener lo que tenía alrededor”
Cuando le preguntamos que sueños tenía, el Ta
no no dudó y respondió: “el sueño de chico siempre cuando juega a algo es llegar a la primera (en mi caso era de Independiente). Hoy por hoy mi sueño es ser utilero del Rojo. Es más, gratis, avísenle a Cantero que voy gratis (RISAS)”.
Entre risas y pacardía, vuelve al camino de la seriedad por un momento, para apoyar a la nuva CD y manifestar que “esta dirigencia agarró un fierro bastante caliente, en general, no solo en el fútbol, por donde lo veas es un fierro caliente. Y ya hay que felicitarlos por el solo hecho de poner el pecho, y los que no vienen a sumar que se vayan, con Comparada o con el que quieran, pero que dejen crecer al club”.
Llegando al final de la charla, Martín Claudio "Tano" Mannarino, aprovecha y pide que se incluya un saludo, "a Diego que va a ser papá!" dice, y deja una frase a tener en cuenta, para saber como vive y como siente estos colores: “Independiente es el orgullo, el querer más todos los días, levantarte pensando en algo. Tu familia es la base, Independiente es el camino, con Independiente a todos lados”.
Así se cierra una charla riquísima, que la hora que duró pasó rapidísimo, entre mate, risas y anécdotas, pero sin lugar a dudas con alguien que siente al Rojo como pocos, que lleva estos colores muy adentro y que además, tiene la suerte de trabajar en el Club Atlético Independiente.